Durante este artículo se analizará la importancia que tiene para el docente planificar un proceso evaluativo, orientando su aplicación hacia un enfoque en sentido formativo, encauzando criterios de intervención que logren tanto en el evaluador como en el evaluado profundizar puntos que determinen las acciones de oportunidad y los alcances a partir de ello.
Así mismo, para lograr una evaluación que proporcione la intencionalidad antes mencionada, en este documento se describe la continuidad de acciones que permite la puesta en práctica de este proceso, donde el educador debe iniciar como primera fase, el planteamiento de preguntas que orienten el objetivo, y partir de esta delimitación, se iniciará una preparación y encauzamiento de acciones, determinando entre cuatro principales propósitos aquellos puntos de partida que serán la vía de intervención.
Después de esto, se considera necesario el diseño de diferentes herramientas e instrumentos utilizándolos como recursos sencillos y prácticos que logren la indagación e identificación de aquellos aspectos que requieren un análisis que logre visualizar por alumno aquellas prioridades a abordar, requiriendo la búsqueda constante de diversas alternativas enfocadas a la obtención de información necesaria y eficiente, siendo este artículo un orientador que explica diversidad de propuestas y la forma en cómo deben aplicarse teniendo en claro los aspectos a evaluar. A partir de esto, las acciones deberán encaminarse a focalizar una evaluación ideográfica, algo poco o nada conocido en el ámbito educativo, visualizando este tipo de evaluación como aquella que no generaliza resultados ni escalas de aprovechamiento. Al esclarecer la valoración de los aprendizajes y acciones de mejora, los resultados requieren de una autoevaluación, identificando a partir de ello, si es necesario una reconstrucción e implementación de acciones, llevando a cabo una metaevaluación en donde se valora este proceso planificado.
Obteniendo a través de las pautas anteriores, una mayor claridad que permite a los futuros docentes y aquellos frente a grupo, conducir la evaluación hacia un proceso que implica la puesta en práctica de distintas fases, permitiendo la obtención de resultados próximos y veraces, propiciando incluso una autorregulación en el educando, al darse cuenta de su propio proceso de aprendizaje y aquellas acciones que puede desempeñar por sí mismo como elemento esencial de su formación. Erradicando con esto, aquellas estrategias lineales que no proporcionan la información necesaria durante un proceso evaluativo, recordando que esto implica más allá de la recopilación de evidencias, requiriendo de un trayecto donde la indagación, el análisis y la reflexión proporcionen a través de esta planificación los resultados y la toma de decisiones acertadas para lograr una educación de calidad atendiendo las necesidades de los alumnos.
Me parece interesante el retomar la importancia de la evaluación en el proceso de enseñanza - aprendizaje de los alumnos, pues como hemos leído en otros textos referentes a la evaluación, conforme el tiempo se han creado instrumentos de evaluación que permitan al docente tener datos más precisos respecto a su labor educativa, así como también podrá verificar si sus estrategias educativas le son o no funcionales, ademas que los alumnos pueden ser conscientes de las materias en las que necesitan reforzar conocimientos, y lograr una retroalimentación, evitando que sólo se tome en cuanta la calificación obtenida en un examen oral o escrito,sino que se han ampliado las opciones para evaluar a los alumnos, pero para hacerlo debemos tener conocimiento de cada uno de esos instrumentos ya sean rubricas, listas de cotejo, ensayos, portafolios de evidencias, etc, y así determinar cuál nos será útil en una cierta materia o área a evaluar.
ResponderEliminarHola Gaby se me hace muy interesante este tema ya que muchas veces no se le da la importancia debida a la evaluación tanto dentro de una actividad como en el proceso general del aprendizaje de los pequeños; un claro ejemplo de ello es que al termino de alguna actividad como método de evaluación se realizan uno o dos cuestionamientos a los alumnos y con esto dan por terminado este proceso .
ResponderEliminarCreo que es muy importante que así como se pretende ser innovadores dentro de la práctica también se debería de hacer al momento de realizar las evaluaciones y no encasillarnos en un solo método y no dejar la información obtenida en el olvido sino utilizar para mejorar los aprendizajes de los niños.
Muy buena elección del tema :)